
Después de diversos achaques y poco tiempo del que disfrutar, justo un mes después por fin conseguí sacar una mañanita para poder salir de pesca y volver a tomar contacto con la mar.
La mañana resulto algo aburrida, pero ya presentía antes de salir que así seria ya que los partes anunciaban olas de 0,5 metros así que habría que trabajar duro con los paseantes.
La mañana se resume de la siguiente manera, amanece y detrás de mi gunnish hay un ataque, insisto un poco por la zona y sale una de 31 cm. me costo sacarle el triple de la cola que venia clavado en las agallas, foto rápida y al agua, conseguí reanimarla aunque me llevo tiempo conseguirlo, después otro revolcón que tuve con otra pequeña y que al final gano ella y se soltó y ahí se acaba toda la jornada de pesca, poco y pequeño, la tónica general del verano.